Una española en California

jueves, octubre 26, 2006

Cuento para Halloween


El cuento que se escribió solo o

"Based in a true dream" (Basado en un sueño real)



Matt, Theo and me were in an old car. One of those big cars here in the US. Between brown and granate. Mi memoria visual no alcanza sin embargo a enfocar la placa metálica de su marca lo bastante cerca para discernir la misma. Un camión va delante, con sus puertas abiertas. Perseguimos a un criminal al que no hemos logrado ver jamás. Su modus operandi, no obstante, lo conocemos bastante bien: sus víctimas mueren estranguladas, sin llegar a notar nunca su presencia previamente o poder verlo en el forcejeo. Sospechamos que se haya en el camión no obstante, porque era la única salida posible del garaje donde mató por última vez. El camión para, con sus puertas abiertas, ofreciendo la oportunidad perfecta, piensa Matt, para subir y capturar al estrangulador. Theo baja con él. Yo me quedo en el coche, observando desde el asiento del acompañante. Matt sube al camión, Theo vigila. Hay una cabina dentro del camión, metálica, color crema, que rota sobre algún eje en la base. Otra detrás, cerrada. No hay forma de que nadie esté allí. Matt entra en la cabina color crema, convencido de que lo encontrará allí, y pero asoma brevemente, sorprendido, porque en tan minúsculo tamaño de cubículo, sólo se encuentra a sí mismo. Apenas hay espacio para sí mismo.

Pero de pronto algo lo agarra y zarandea, aunque nada es visible. Se mueve y se mueve, se agita, y nada vemos, pero intuimos dos manos. Y aterrados y congelados, contemplamos con horror como nuestro amigo es asesinado. Sintiendo que no podemos hacer nada. Y es entonces cuando lo vemos por primera vez: lleva un traje gris chocolate, con algún dibujo sutil, como de cuadros borrosos, y guantes de plástico color crema. Su pelo es castaño muy claro, corto y algo revuelto en la parte superior. Lleva gafas oscuras con montura en la parte superior negra de pasta, la parte inferior “al aire”. Parece un tipo normal, sólo que resultan raros sus guantes de plástico ajustados en las manos y de color crema opaco. Y mira alrededor, para matar a los testigos de su asesinato. Resulta que es invisible mientras asesina, pero se hace visible justo tras matar, por una porción de tiempo difícil de definir. Tomo el asiento del conductor y rápida me dirijo hasta Theo. Pienso que estaremos seguros en el coche. Voy despacio, y él parece reírse de mis intenciones, de mi escasa velocidad, de mi miedo, que percibe claramente. Theo corre hacia mí, aunque parecen pesarle las piernas por la escasa velocidad, como mi pie está flojo sobre el acelerador. Pero huímos, Theo entra en el coche y con relativa agilidad maniobro para ir marcha atrás y alejarnos de la escena. Pero no todo en nosotros es miedo, ni siquiera sabiendo que para él ya tenemos marcado un destino. Tenemos la misma sed de averiguar sobre este extraño caso que teníamos en un principio. La misma, y por eso lo seguimos a distancia. Es entonces cuando descubrimos tres cosas absolutamente nuevas e incomprensibles que forman sin embargo piezas fundamentales de este caso:
La primera es que a pesar de querer matarnos, no nos sigue o le preocupa que lo hagamos. Lo que le preocupa es otra cosa, que desconocemos, y en lo que se centra.
La segunda es que, mientras se aleja, comienza a volar, como superman, pero sin adelantar los brazos, de la forma más neutra y tranquila.


Entonces ocurre el tercer hecho, el más sorprendente de todos. Vemos como Matt se levanta de su lecho de muerto y, muerto, sigue al asesino, como un afán de venganza, pero sin furia, como poseso de un afán similar al nuestro, pero cuya intención profunda desconocemos y no es, como en nuestro caso, la curiosidad. Y no es sólo Matt… vemos un coche volando, de entidad no sabemos si material o no, con diversa gente estragulada, algunos con el cuello roto colgando, o en las posturas en que fueron hallados muertos. Todos siguen a su asesino, como si de una procesión o romería se tratase. Y nosotros, en tierra, por razones que desconocemos, formamos parte de esa comitiva, a la que podemos ver y seguir.
El viaje ya dura rato, y se hace de noche. Y nuestro asesino reposa en un árbol frente a una casa a la que piensa atacar esa noche. Él sólo puede atacar de noche, o al atardecer. Entonces se hace invisible y traspasa paredes. Tememos por los habitantes de la casa, pero aunque queremos avisarlos, no sabemos hasta qué punto sería útil, porque no conocemos forma de pararlo. Como ante el asesinato de Matt, nos convertimos en meros espectadores. Y entra en la caja, por el tejado. Y sabemos que está en alguna habitación dentro de la casa, a punto de matar de nuevo.

Dentro de la casa hay una gran cena. La familia está celebrando. Son mexicanos, acomodados en una casa de estilo “caucásico”. Nuestro asesino está en algún armario, contemplando todo. Alguien avisa, pero nadie hace caso en la casa, ¿cómo va a ver un asesino? Pero lo hay.
Y mata una vez. Se produce entonces el pánico. Varios se esconden debajo de la mesa. Extraña reacción. La niña de la familia, la única en la familia, permanece impasible. Y aun que ella puede ver al asesino, no está asustada. El asesino lo reconoce. Y no puede acercarse a ella. Pero va a matar a otros miembros de la familia. Cuando se acerca a su tercera víctima, la niña pregunta de qué tienen miedo, por qué no están tranquilos, y en una danza sutil arroja unos polvos que al contacto con el aire se vuelven brillantes y de colores. Y entonces todo se queda envuelto en unos colores y figuras de fantasía, como en un extraño optimista pero tranquilo salvapantallas en tonos pasteles y dibujos de lápiz. Nos envuelve a todos, y parece no haber conflicto. También nos envuelve a Theo y a mí. Todos flotamos en el aire, y el asesino no puede hacerlo. La fiesta continúa en la casa, pero es difícil estar seguro de que nadie va a ser asesinado. Y Theo y yo, aún pensando que podemos estar arriesgándonos demasiado, queremos que la niña acabe con el asesino. Sabemos que es posible, que ella tiene el poder, y que por eso él la evita. Lo que no sabemos es cómo ha de suceder, si ha de tocarlo, si son los polvos, si es que él trate de asesinarla.
Ella se acerca a nosotros, y nos dice que estemos tranquilos, que ella sabe qué hacer.

El inspector Ladefoged describía a sus nuevos agentes el último caso. No pudieron resolverlo, dos de sus mejores agentes murieron en el intento. Perdieron además un tercer agente, que tratando de vengar su muerte, en un acto de indisciplina, fue también asesinado. Nunca pudieron encontrar, no obstante, su coche, eso era otro misterio adicional a resolver, o tal vez la clave de este misterio.

La niña, con su vestidito blanco y rosa, acariciaba nuestras mejillas, y decía que no nos preocupásemos, que podíamos volver. Pero sin ella no sabemos dónde ir. Cogió de la mano al asesino, y echó a volar con él. Y nos quedamos solos. Sin esa pulsión que nos arrastraba detrás del asesino, tratando de averiguar, de salvar a la humanidad, de saber qué ocurriría después. Sus víctimas se retiraron, no sabemos a donde. Matt vagaba errabundo.

Theo me pidió que escribiera la historia, y yo le pregunté para quién. No supo contestarme, no sabía decirme quién, salvo las víctimas, podrían estar interesadas, o quién, si no ellas, podrían siquiera leerla… Ellas… o la niña.

-Inspector, ¿es esta la foto de la escena del crimen?
-Efectivamente.
-¿Es posible que se tratase de un secuestro y por eso se halló el cadáver en el camión?
-El interrogatorio al conductor del camión dejó claro que desconocía que nadie se hallase en el camión.
-¿Se le aplicó el detector?
-Sí, pasó el detector de mentiras sin problema. Estaba conmocionado el pobre. Nunca antes había visto un cadáver.
-No lo entiendo, ¿cómo podría su investigador caber ahí dentro con su asesino, en esa minúscula cabina crema?

P.D: Además de las primeras oraciones, intencionales, hay un gazapo en inglés, ¿podéis cazarlo? El primero que lo cace y lo ponga en los comentarios puede elegir un tópico sobre el que tenga curiosidad y trataré de escribir sobre eso en los EE.UU. (desde el punto de vista de una española).

domingo, octubre 01, 2006

Jausin

Me decía el amigo David en un comentario que hablase del coste de la vivienda por estos lares. La cosa se resume a una palabra: CARA. Bueno, mejor a dos: SUMAMENTE CARA.
Que me corrija la gente que esté más puesta, pero el alquiler de una habitación en España puede variar desde los 90 euros o así para un barrio de mala reputación (como La Cartuja en Granada) hasta los 400 ó 500 euros de una habitación en piso compartido en el centro de Madrid -sin amueblar, claro-. Hasta lo de Madrid parece barato (si no fuera porque el euro al cambio está caro y eso puede ser al cambio sobre 700 dólares). Pues bien, por menos de 700 difícilmente se encuentra una habitación en Santa Barbara, compartiendo piso. Podéis echar un vistazo si estáis aburridos en Craigslist. O daros una vuelta por precios de apartamentos en la zona de la Bahía (San Francisco, Palo Alto, Berkeley...). Y finalmente, si no vais a California, o lo hacéis al interior de California, o no vais a NY por ejemplo, respirad un poco más tranquilos porque otros sitios tienen precios más razonables. Resulta que Santa Barbara es la tercera ciudad más cara para compra-venta inmobiliaria, después de la zona más pija de NY y de un puerto donde amarran sus barcos las estrellas de Holliwood cerca de LA. Organizado por distritos postales... uno de Santa Barbara ocupaba el 2º lugar del país, después de otro lugar en California y por delante del código postal de la zona portuaria que comento para estrellas holliwoodienses. Después de todo, SB es el lugar de retiro favorito de dichas estrellas... Podéis ver el ranking de Forbes si pincháis aquí. TODO SIN AMUEBLAR.
Y después de todo esto dicho, creo que mi alquiler no es tan terrible, y es lo segundo más barato que encontramos. A cambio, vivo en little Mexico, pero tiene sus ventajas, aunque no esté tan cuidado y sea tan bonito como las zonas residenciales. Tengo montón de tiendas cerca y estoy en un pispás en la universidad si voy en bici. Y dentro de lo que cabe, el apartamento es grande y bonito.

Es una segunda planta, todo un rascacielos por estos lares, cómo se nota que les sobra el espacio y que a todo van en coche. La puerta abierta más las dos ventanas a su derecha es mi apartamento. Está situados sobre unos negocios. Una de sus mejores cualidades es el "deck", especie de terraza compartida por los 3 apartamentos, aunque sólo los habitantes del mío parecemos utilizarlo.

Desde él se ven las montañas, árboles, y un poco de la calle, y la parte de atrás de un negocio de reparación de coches, que es lo más feo. Pero en general tiene vistas muy muy relajantes.
Tiene un dormitorio amplio, salón, cocina americana, y la zona del "dinning" junto a la cocina. Las ventanas que se ven en la foto corresponden a esas áreas. Son ventanas gigantes que ahora que está lloviendo no sé como voy a limpiar, bueno, las interiores, éstas las puedo limpiar desde fuera.
El techo es super alto, unos cuatro metros casi en la zona más alta. Lo cual da más sensación de espacio y está chulo, y permite tener unas ventanas de estas inclinada en el tejado, tragaluces gigantes que hacen del apartamento un lugar cálido y bien iluminado, pero, en contraste, hace imposible casi colgar lámparas o cosas por el estilo que te permite un techo no inclinado y menos alto. He sacado estas fotos para que se vea lo alto que es. Además se ve uno de los dos skylights de la casa, cuya estructura por fuera se ve en la foto de la fachada.

Este es mi centro de trabajo:


Está junto a la cocina-dinning.


Y para que veáis que tenía razón ¡el baño es color crema todo igualito salvo distribución a los demás baños que he visto! Además, es el más decorado que he tenido jamás, obsérvese el cuadro de Dalí, y el más iluminado (ventana tamaño europeo). Lo que más echo de menos en el apartamento es una lavadora. Es un rollo ir a la lavandería, además de carísimo.
Orgullosa estoy de la lámpara que he hecho (la pantalla sólo). Vosotros me podéis dar vuestra opinión.Siempre he sido bastante malilla para eso de las manualidades o "pre-tecnología". Lo único que se me ha dado bien desde un principio es el bordado a punto de cruz. Y ya. Pero esta lámpara me ha quedado de PM. Como no se aprecian los detalles en la foto, os cuento que está hecha con lana. Hice una cadeneta de gangillo (¡sin aguja de ganchito, que tardé el doble de tiempo por lo menos que con una aguja!), que luego usé para rodear la pantalla, pegándola. El borde es una cuerda de algodón claro.

Y esto ha sido todo. Un pequeño tour por mi casita. Cuando vengáis la termináis de ver. No sé si David tenía otra idea en mente cuando quería saber cosas del housing. Pero bueno, David, tú pregunta y si lo sé te digo. El alquiler y los muebles de primera mano son caros, pero se encuentran auténticas gangas de segunda mano, y si tienes contactos muchas cosas salen gratis, como mi sofá, la mesa de comer, alguna plantas, una olla, y cosas así. Sofás suele haber por ahí tirados a la puerta de las casas. Cuando uno ve un sofá en el jardín frontal significa generalmente que la persona da ese sofá gratis a cualquiera que pueda meterlo en su coche o en su truck (coche-furgoneta).