Una española en California

miércoles, agosto 30, 2006

Vuestros comentarios

¡Hola chatos!
Por alguna razón que desconozco los últimos comentarios no se están publicando, a pesar de que yo los apruebo (algo estaré haciendo mal seguro), así que he liberado los comentarios y ahora no necesitan de mi verificación, tan sólo de que escribáis unas letras como en muchos otros sitios para que no se publique spam (o al menos, no lo hagan máquinas...).
Pronto espero tener conexión a internet en mi nueva casa y poner unas fotillos del sitio.

Me gusta cuando mandáis comentarios, e idealmente que os contestéis entre vosotros, pero es difícil entre gente que se conoce poco o nada supongo.

Ahora me voy a poner a trabajar un ratito hasta que se haga la hora de una película sobre la invasión de Iraq titulada: My Country. Ya os contaré, si merece la pena, cuando tenga la internete (dentro de dos días).

Sed amables con la gente de alrededor todo lo posible, porque la mala leche es contagiosa ;)

miércoles, agosto 23, 2006

Más American Cousine: ahora en vídeo...

Pancakes!

Un magnífico ejemplo de cómo se hacen los pancakes, qué se les echa por encima y cuánto se aman en esta tierra.

martes, agosto 15, 2006

En la bolera

Si, lo sé, he estado mucho tiempo sin publicar nada nuevo... Resulta que he estado buscando mi futura casa (habrá entrada sobre ese tema) y en fin, más dejadilla.
He aquí, sin embargo, dos entradas bien americanas...


El viernes pasado nos dejó Perk, que se iba a Suiza, el país de las vacas, los relojeros y las cuentas con dinero "B". Así que nos fuimos a la bolera, a echar un partido.

Era mi segunda vez en una bolera. La primera fue cuando tenía 14 años y estaba en Inglaterra. Entonces logré tirar, creo, un único bolo. En esta ocasión, 32.A pesar de todo, me puedo definir como una jugadora terrible. Si la cosa fue mejor fue gracias a los consejos de Dave sobre todo, y de Perk. Por ejemplo sobre cómo coger la pelota.


Como podéis observar en el gráfico,



hay toda una técnica a desarrollar, como por ejemplo cómo levantar el brazo, aprovecha el "momentum" para tirar la bola más fuerte, etc.

De todas formas, me desespera muchísimo que no me expliquen las reglas, aunque sea algo básico, qué son las líneas punteadas, qué pasa si las piso, cuántos puntos me dan por bolo tirado, qué pasa si los tiro todos (el famoso "strike"), jolines, lo básico. Pero no me quejo, fue muchísimo peor cuando jugaba a softball, pero eso os lo contaré otro día. Es una especie de versión del beisbol, pero no me preguntéis en qué consiste porque nunca me lo llegaron a explicar, que manda carallo... Todo lo que sé es que es MUY importante no derramar la cerveza que uno lleva en la mano mientras juega, más, desde luego, que hacer puntos. Por lo demás conseguí batear varias veces, aunque ninguna espectacular me temo, más bien como la mitad fuera de la zona donde podía llegar la pelota.

El caso es que tanto en el softball como en el bowling, lo fundamental es lo que los rodea, es como irte de bares y decir que las tapas son lo más importante (sobre todo cuando se repite insistentemente los bares a que se va o se va a los más baratos). Es decir, es un acto social, y como tal, bastante divertido, aunque un poquillo caro, como casi todo aquí. Se pueden comprar bebidas y comida que se toma in situ, para lo que hay una mesa. Vaya, igualito que en las películas, con sus pantallitas con las puntuaciones, unos teclados para anotar hasta los nombres de cada uno, las bolas que retornan automáticamente, los zapatos de alquiler si uno no tiene zapatos propios.
Vamos, que espero repetir y también mejorar alguna vez...

American Cousine o "It's all about breakfast"

El otro día, después de ir a jugar a la única bolera de Santa Barbara, decidimos ir a cenar. Yo dije: a cualquier sitio menos comida americana, así que, por supuesto, me llevaron a de lo más americano. Y para rematar la jugada, me dicen que no, que es canadiense. En cualquier caso, acabamos en un restaurante americano, se trata de Denny's, una cadena en realidad.
El menú ocupaba media mesa, porque era multidesplegable y tenía fotos al lado de cada plato, para que supieses lo que llevaba. Nada más entrar comentan entre ellos que de Denny's sólo merecen la pena los desayunos, y yo pienso para mí: "¿entonces por qué venimos aquí a cenar?" Por lo demás tienen razón, los platos de desayuno parecen más completos y desde luego son más baratos (casi la mitad). Y yo pregunté entonces: pero, aunque sea la cena ahora, ¿se puede pedir un plato de desayuno? Y me contestan: No, absolutamente no. Y yo voy y me lo creo, total, que no sé qué pedir, todos piden y yo digo que necesito más tiempo. Porque resulta que sí se puede pedir desayuno a la hora de la cena. Cuando esto se aclaró, yo pregunté ingenua: pero el plato de desayuno no viene con todo lo que viene en la foto ¿verdad? Pues no, otra vez equivocada, todo lo que viene en la foto vendrá en el plato. En fin, acabé pidiendo un buen plato de desayuno, que hay que decir que era muchísimo para una cena (no te digo nada para un desayuno...), con dos salchichas, revuelto de patatas con salsa cajun, huevos revueltos, y unos pancakes gigantes con una mantequilla "montada" que abrió aguero en tres capas consecutivas de pancakes (para asustarse).
El caso es que entre esto que me pasó y otras varias anécdotas he concluido, provisionalmente, claro, que este es el país de los desayunos: tostadas, pancakes, waffles, sconts, muffins, galletas (esto mucho menos frecuentemente), cafés de todos los tipos, zumos (esto muy muy poco y es una auténtica pena, y son carísimos, como 4 veces más que en España), bacon, canadian bacon (esto es en realidad jamón cocido en rodajas gruesas y luego frito), huevos revueltos -solos o con varias cosas-, cereales de todos los colores, leche de vaca y de soja, etc. Lo que se llama un "desayuno americano", vaya. A mí esta parte me encanta, porque siempre me ha gustado muchísimo lo de desayunar bien, o lo del Brunch, que es entre Breakfast y Lunch.
Es una fiesta.
Bueno, y que cualquier comida ordinaria puede convertirse por arte de birlibirloque, en comida típica de desayuno, basta rellenarlo con huevos revueltos y/o bacon. Y para muestra un botón: breakfast burritos y breakfast muffins.

Y si no me creeis... echad un vistazo a la foto de MacDonals de su breakfast muffin (lo cual es en parte irónico, porque no las he visto sino para desayuno...):

O bien podéis intentar vosotros mismos en casa alguna de las múltiples recetas para el breakfastburrito. O la del burrito de la imagen (si os ha entrado por el ojo):

La verdad es que esa flexibilidad es encantadora. Es genial comer comida de desayuno para cenar (sobre todo porque la comida del desayuno es soberbia), pero al mismo tiempo es desorientadora, porque uno ya no sabe en qué momento del día está, o mejor dicho, su estómago no lo sabe. Siento que las comidas, como otras tantas cosas, apenas están reguladas, y que eso conduce, eventualmente, a desajustes varios, como la obesidad, o el desequilibrio en la nutrición. Es cierto que comer es un placer, pero es importante dar a cierto hábitos una regularidad. Tampoco ayuda que es verano, y no hay horarios para mí. Igualmente pasa en otros aspectos de la vida, como el vestir, con sus ventajas y desventajas, si bien aquí las consecuencias no tienen la misma embergadura.

miércoles, agosto 02, 2006

Los EE.UU. de América: el país de los PINs y las Passwords

Y a veces hasta de fracesitas, amén del consabido SSN (Social Security Number), que viene a equivaler a efectos prácticos a nuestro DNI. Total: una mierda pinchá en un palo, en un palo electrónico, eso sí, que se note el desarrollo...

El otro día recibía una carta breve pero sin desperdicio: básicamente me negaban la tarjeta de crédito y la razón alegada era... ¡tachán! ¡NON A U-S RESIDENT!
O sea, que aquí viene, qué te digo yo... Onassis... y claro, como es guiri, no puede pedirse una American Express. Esto es lo que me toca la moral, que evidentemente esa no es la razón. Y para rematar la jugada, que esto ya sí que me puede, abajo del todo, en letra muy muy chiquitita, como parte del marco de la carta, como en marca de agua, pone que es ilegal discriminar por razones de sexo, raza, bla bla... y ¡¡¡¡sí!!! lo habéis adivinado: nacionalidad. Toma del frasco Carrasco, que si quieres arroz Catalina.
Eso sí, tengo una de paquetes de cheques... y mira que ya en muchos sitios aquí no los aceptan. Y puedes elegir diseño, mirad:

Aquí sólo hay unos pocos modelos. El mío es la "american flower", pero ahora pienso que deberiera haber pedido uno de los diseños bilingües.
¡Y otra paradoja más para el niño y la niña! Estuve buscando un enlace web para el catálogo este de cheques, así no tenía que subir imagen y tal, y mira tú por donde, para eso no hay ues. Tiene bemoles la cosa.
Me cago en la p5t1 que me ha puesto la foto al revés (estaba bien en vistaprevia). Pues ala, así se queda. Que estoy hasta los huevis de rollos tecnocráticos, ya está bien, el login para los rusos (mp3 a precio de fideos, oiga, pero si pincháis en el link, no os creais lo que pone de que las debit cards las aceptan porque he experimentado en mis propias carnes que no es verdad), el pin para una tarjeta, el pin para la otra, la frase identificativa, la verificación de seguridad, el número pin y el número pon, que les falta poner la granja... y venga password: que te quieres matricular, login y password al canto, que quieres ver tu estado financiaro, lo mismo más el PIN de la ATM (automatic transfer of money, o algo así), que quieres comprar en el supermercado, o firmas sobre la maquinita digital (quién quiere papel habiendo maquinita con pantalla) o el pin -sí, otra vez el PIN (personal identification number)-. Hoy precisamente, después de todo el follón en la web de los rusos (esto es otra historia digna de ser contada pero si lo hago Federico me tachará de "verborrágica"), me voy a comprar, y se me ocurre pagar con la tarjeta, de débito, por supuesto, que los non-us-resident ya se sabe, te la meten doblada. Total, que acabado el proceso me pregunta la pantallita una cosa que yo no tenía ni idea de qué era. Y la mujer me pregunta, pero qué quieres, y yo le digo: yo sólo quiero pagar mi cuenta con mi tarjeta. Y resulta que me preguntaba si además quería sacar dinero, cash, allí, en el super. Y hombre, útil es, no voy a decir que no, te vas a comprar y además sacas dinero, sin tener que ir al cajero ni nada. Pero como no me lo esperaba, es que ni olérmelo... Ah, y el remate: en muchas tiendas, tipo supermercado, te puedes hacer la cuenta tú mismo, vamos, ni dependiente ni nada. Endeluego... lo que se hace por ahorrar personal... Vas, escaneas los productos, te sale el total, pasas la tarjeta, y yastá, cliente atendido y satisfecho, desde luego no te puedes enfadar con el dependiente, ni reclamar que TE haN cobrado de más.
Y por si con la credir card, la debit card y los rusos no hubiese tenido suficiente, resulta que la impresora que me compré no me va, y hasta que he podido instalarla las he pasado canutas por un rollo de conflictos que debe ser común, pero que nadie te puede explicar exactamente lo que es. Cago en tó lo que se menea.

Y para alivar un poco la vista de esta entrada, una foto de la perra más guapa del mundo, y lo que más echo de menos en España:



Quién llevara su vida feliz, libre de passwords y pins...